domingo, 11 de noviembre de 2007

Va de cine...

De todos los cafés en todas las ciudades de todo el mundo, tiene que entrar precisamente en el mío (Casablanca)

Elegí un mal día para dejar de fumar (Aterriza como puedas)

Francamente, querida, me importa un bledo (Lo que el viento se llevó)
Abróchense los cinturones, esta va a ser una noche movida (Eva al desnudo)

Yo nunca bebo... vino (Drácula)

Nadie es perfecto (Con faldas y a lo loco)

¿La verdad? Tú no puedes soportar la verdad (Algunos hombres buenos)

¿Me estas hablando a mi? ¿eh? ¿me estas hablando a mi? (Taxi Driver)

Mi padre le hizo una oferta que no podía rechazar (El Padrino II)

Muy bien, Mr. De Mille, estoy lista para el primer plano (El crepúsculo de los dioses)

Quien quiera que sea usted, yo siempre he dependido de la amabilidad de los extraños (Un tranvía llamado deseo)

¡Lo conseguí, Mama! ¡La cima del mundo! (Al rojo vivo)

Cuando soy buena, soy muy buena; cuando soy mala, soy mejor (No soy ningún ángel)

¿Por qué no se quita esas ropas mojadas y se pone un martini seco? (El mayor y la menor)

General, tenga cuidado con su hija. Ha intentado sentarse en mis rodillas cuando yo todavía estaba de pie. (El sueño eterno)

Las únicas personas que hacen el amor todo el tiempo son los mentirosos (Gigi)

Los intelectuales son como la mafia. Sólo se matan entre ellos (Recuerdos)

¿Llevas pistola o es que te alegras de verme? (Lady Lou)

Always look at the bright side of life... nana nana nanananaaaaa (La vida de Brian)

La fuerza te acompañará, siempre (Stars Wars)

Grunffff, grommmm, grufff, (Chewaca, Stars Wars)

Eres un cabrón hijoputa (South Park)

mmmphhhhh mmmm phhh (South Park)

Si fuera un rancho me llamarían “Tierra de Nadie” (Gilda)

Bueno, ¿qué debemos colgar? ¿el acebo o a alguien? (El León en invierno)

Te juro que si existieras me divorciaría de ti (¿Quién teme a Virginia Wolf?)

¡Que singularmente inocente parezco esta mañana! ¿había visto alguna vez antes unos ojos tan cándidos? (Laura)

Mañana, mañana... (Annie)

Hasta donde ningún hombre ha llegado antes (Star Trek)

¡Dios mío! Esta lleno de estrellas... (2001)

Papa está en casa... (El resplandor)

Micky Mouse, Micky Mouse, es el club.... (La Chaqueta Metálica)

Good morning Vietnam… (Eso mismo)

Joder, joder, joder, joder, joder… (Cuatro bodas y un funeral)

La verdad esta ahí fuera... (Expediente X)

Hasta el infinito y más allá (Toy Story)

La segunda estrella a la izquierda, y recto hasta la mañana (Peter Pan)

Cada vez que escucho a Wagner me dan ganas de invadir Polonia (Misterioso asesinato en Manhatan)

Abre los ojos, abre los ojos, abre los ojos (Abre los ojos)

¡RECLUTA PATOSO! ¿¡QUE LE ESTA HACIENDO A MI AMADO CUERPO DE MARINES !? (La Chaqueta metálica)


Y un capítulo aparte para los Marx

¿Quiere casarse conmigo? ¿Le dejo mucho dinero? Responda primero a la segunda pregunta (Sopa de Ganso)

¡Es la guerra! ¡Traed madera! ¡Traed madera! (Los hermanos Marx en el Oeste)

Mírame a mí: saliendo de la nada he alcanzado las más altas cotas de la miseria (Pistoleros de agua dulce)

Un niño de cuatro años podría entender este documento. Sal y tráeme un niño de cuatro años (Sopa de Ganso)

Cásate conmigo y no volveré a mirar otro caballo (Un día en las carreras)

Recuerde que esta usted luchando por el honor de esta mujer: Que ya es probablemente más de lo que nunca ha hecho ella. (Sopa de Ganso)

Bailaré con usted cuando las ranas críen pelo. Mejor pensado, bailaré con las ranas cuando Vd. crie pelo (Sopa de Ganso)

Una de dos: o este hombre está muerto o se me ha parado el reloj (Un día en las carreras)

¿A quién vas a creer, a mi o a tus propios ojos? (Un día en las carreras)

¿Llamas a esto fiesta? La cerveza esta caliente y las mujeres frías (Pistoleros de agua dulce)


Algunas de mis favoritas... Hay muchas más, pero tengo prisa.

jueves, 8 de noviembre de 2007

La mala racha

Mientras dura la mala racha, pierdo todo.
Se me caen las cosas de los bolsillos y de la memoria:
pierdo llaves, lapiceras, dinero, documentos, nombres,
caras, palabras. Yo no sé si será gualicho de alguien
que me quiere mal y me piensa peor, o pura casualidad,
pero a veces el bajón demora en irse y yo ando de
pérdida en pérdida. Pierdo lo que encuentro,
no encuentro lo que busco, y siento mucho miedo de
que se me caiga la vida en alguna distracción.

Eduardo Galeano
"El libro de los abrazos"


El hombre de mi vida....

El hombre de mi vida me ha dejado.Después de treinta años de desvelos, de darlo todo por él, de esperarlo despierta cuando salía con los amigotes, se ha ido de casa. Y no es que se haya ido con otra, que eso lo entendería. ¡No! Encima tiene la poca vergüenza de decirme:

- Mamá, es que necesito espacio. Ya soy mayor.

¡Mayor! Pero ¡¡¿dónde va esa criatura con 30 añitos?!!?? Ahora, que yo se lo he dicho, ¿¿eh??

- Parece mentira, dejarme tan pronto, hay que ser mal hijo...
Y me dice:
- Pues Jesucristo se fue de casa con 30.
- ¡Y mira cómo acabó! ¡No llegó a los 34!

En fin... Ya lo voy llevando mejor... Pero el día que se fue, yo creí que me daba algo. El niño allí, recogiendo sus cositas. Cuatro chorradas, porque... ¿Qué se va a llevar el pobre, si no tiene nada suyo? Pues todo lo nuestro. Pero fui yo la que se lo dije:

- Anda, tonto, llévate la tele pequeñita... y la minicadena... y el DVD... y ¡la lavadora!
Pero ¡es más bueno! Ahí ya me dijo:
- No, mamá, la lavadora, no... que no tengo ascensor. Ya me la traes tú cuando vengas a verme.

¡Mi niño! Menos mal que no tengo tiempo de pensar en él, porque estoy todo el día ocupadísima haciendo croquetas para mandárselas. Que si no, se pasa la vida llamando a Telepizza. Y cuando estoy liada en la cocina, mi marido viene por detrás, como un niño chico, a robarme las croquetas. Y yo:

- ¡Deja eso ahora mismo! ¡Que son para el niño!
- ¿Y yo qué ceno?
- ¡Pues yo qué sé, coño! ¡Llama a Telepizza!

Pero luego me da pena, el pobre... que, al final, siempre le digo:

-Andaaa... déjalo... Ya llamo yo: ¿margarita o cuatro quesos?

Bueno, y me he comprado un móvil, que puedo hablar con el niño el tiempo que quiera por cinco euros. Eso sí, sólo podemos hablar de ocho a diez, como en la cárcel... Pero, a veces, no aguanto más y lo llamo fuera de horario, a escondidas de mi marido. Que parece que tengo un amante:

- Cariño, te tengo que dejar, que ha llegado papá.

Y cuando mi marido me pilla:

- ¡Ha llamado él, ha llamado él! Venga, rey, anda, no seas bobo... ya te llamo yo luego... Huy... qué mimoso está... Éste en dos días está aquí, ¿eh Manolo?

Pero, por fin, cuando dan las ocho, y ya puedes hablar con él, libremente, de todas vuestras cosas...

- Hola lechoncito, soy mamá... ¿Qué tal el día??
- Bah...
- ¿Qué haces?
- Pssss...
- ¿Has cenado ya??
- Pschá...
- Bueno, no tienes ganas de hablar, ¿¿no??
- Bah...
- Bueno, pues adiós.

- ¡Manolo, el niño me ha colgado el teléfono!
Y mi marido:
- Cariño, es que te pones muy pesada...
- ¡Ahhhh! ¿Pesada yo? ¡Pesada tu madre, que hay que ir todos los años a ponerle flores!

Al principio no te atreves a tocar nada de su habitación, porque tienes la esperanza de que tu hijo se dé cuenta de que no puede vivir sin ti y vuelva. Pero la semana pasada... abrí los ojos. Le llamo, y me sale una voz de mujer:

- ¿Diga?

Y colgué inmediatamente. Volví a marcar... y ya me sale el niño. Y le digo:

- Oye, ¿quién era ésa?
Y él:
- Una amiga
- ¡Ay, menos mal! Creí que era otra madre... Bueno, ¿y qué estáis haciendo?
- Pues nada, comiendo...
- ¡Ah, muy bonito! ¡Yo todo el día encerrada en la cocina para que venga una guarra cualquiera a comerse mis croquetas!
- No, si ella no come, no le gustan...
- Ah, ¿no le gustan? Mírala, qué fina...

Ahí me enfadé tanto que decidí hacerle caso a mi marido y convertir la habitación del niño en el cuarto de la plancha. Y me pongo allí a organizar el altillo... sus libros, sus cómics, sus revistas porno... Y de pronto, me dije: "¿A ver si las va a necesitar?" Claro, porque cualquier pretexto es bueno para ir a ver a tu hijo... Pero, de repente, encontré la excusa perfecta: su ajedrez del centenario del Real Madrid. Con el sacrificio que hizo para reunir las piezas, ¡que estuvo un mes comprando La Razón...! Así que al día siguiente le llevé un peón... Al otro, un alfil... Al otro, una torre... Y él:

- ¿Pero no me puedes traer todas las fichas a la vez? Y yo:
- Ah... es que como te hizo tanta ilusión reunirlas por entregas...

Y mi marido se hace el duro, pero también tiene sus sentimientos, ¿eh? El otro día fui yo quien le pillé a él hablando con el niño fuera de horario, y con una voz de angustia le decía:

- Hijo mío... ¡mándame una croqueta...!

Ahí me di cuenta de que me estoy pasando... Que hay un montón de experiencias nuevas que vivir con mi marido. Así es que voy a empezar a disfrutar de esta segunda luna de miel. Voy a ver si lo animo, y nos vamos juntos a... llevarle la lavadora al niño. Y así el pobre prueba las croquetas, que está tan flaquito que parece que el que se ha independizado es él.


lunes, 5 de noviembre de 2007

El plan infinito...

¿Quién te dijo que la vida era fácil?
Siempre hay dolor y esfuerzo.
Tendrás que enderezar el eje
si eso es lo que se requiere.
Deja de lamentarte y
levántate de una vez.
Te las has arreglado
para vivir huyendo,
pero no se puede correr siempre.
En algún momento hay que parar y
enfrentarse consigo mismo.
Por mucho que corras,
siempre estás dentro de la misma piel...

Isabel Allende
"El Plan Infinito"

viernes, 26 de octubre de 2007

Prefiero ver a dos hombres amándose que a cien matándose

¿Y decís que las mujeres somos contradictorias?
Anda nene...ahí van 10 contradicciones gays...

1. Mostrarte furioso y llorar durante una misma discusión.
2. Aguantar que un hombre te coloque los cachos y te abandone durante meses, y sin embargo enfurecerte con tu mejor amiga porque tenía que trabajar el día que te sentías "tan mal".
3. Pedirle consejo a todos los amigos antes de iniciar una relación y terminarla porque lo dijo el horóscopo.
4. Enamorarte de un tipo casado porque es incapaz de traicionar a su pareja.
5. Comprar una camiseta porque esta de moda y no ponértela porque ‘todo el mundo la tiene’
6. Considerar que la dieta sugerida por el doctor es exagerada, pero seguir al pie de la letra la dieta de los ocho vasos de agua y el jugo de papaya en ayunas que apareció en la ultima edición de Cosmopolitan.
7. Seducir a un hombre con la absoluta certeza de que jamás permitirías que él te toque ni un pelo.
8. Ir a todas las reuniones donde sabes que está el hombre que te rompió el corazón
9. Considerar que alguien menor de 25 es un niño y mayor de 30 es un anciano.
10. Indignarse por el sufrimiento en los documentales de animalitos del Animal Planet y quedar sin respiración de la emoción al ver una chaqueta de cuero autentico.

Que conste que había 50, sólo he elegido las que me has hecho sufrir este mes...
Un mundo....

miércoles, 24 de octubre de 2007

Gente querida y perdida, gente amada y odiada a la vez

Desde que estoy en Jaca echo de menos las maratonianas sesiones de "terapia" en grupo con mis cinco chicas. En las tres horas que podíamos estar sentadas escuchaba historias diversas, historias de tristeza y de fortaleza. Personas frágiles jugando a fuertes, tirando del carro de una vida ajena y problemática. Buscando entender problemas a la vez tan cercanos y tan ajenos. Intentando sortear las ingratas mareas de una vida y capear un temporal extraño e injusto. Participando en un teatro como actores y espectadores a la vez. Malabaristas, policías, amantes y ejecutores para su gente. Gente querida y perdida, gente amada y odiada a la vez. Cansados. Dolidos. Esperanzados.

Ahora se lo lo frágil que es el ser humano. Parecemos todos una panda de pollitos mojados preparados a temblar ante el viento adecuado, a cada uno el suyo. Unos temblamos, otros agonizamos. Todos caemos.

Hay problemas mayores y problemas menores, pero todos los llevamos con MAYÚSCULAS, clavados a fuego en ese lugar impreciso que habita entre la razón y los instintos. Vivimos empeñados en alimentarnos de nuestras penas de una forma u otra, dolientes o resistentes, quejosos o envalentonados, agonizamos breve o ampliamente ante el mundo o venas adentro.

No nos salvan la educación, ni el dinero, ni la posición, ni la familia, ni los amigos, ni la suerte, ni siquiera la experiencia.

Quiero creer que ha de existir alguna forma de salir de ese círculo vicioso que todos de una forma u otra alimentamos. De sacudirnos las reglas y las formas en pos de la felicidad.

Y para terminar con esta sarta de pensamientos con que esta madrugada os invado, os dejo unas palabras de un amigo – ¿me permite usted el plagio? - que me impactaron mucho y que decían así:


"A veces son las mejores personas las que más sufren, y eso tampoco lo saben, porque las mejores personas no saben que lo son, siempre torturadas porque no llegaron, no supieron, no pudieron."

miércoles, 10 de octubre de 2007

Seriamente...

Hoy me he levantado , dolorida, cansada y con náuseas. Mi amiguita del alama me ha dicho guinándome un ojillo que a ver si estoy embarazada.

Y yo me he empezado a preocupar seriamente.

No hago más que darle vueltas a la cabeza. No puedo pensar en otra cosa. No entraba en mis planes pensar de nuevo en la maternidad en este momento. ¿Otro hijo? ¿Toda esa responsabilidad? ¿Estoy preparada para volver a ser madre?

Bien pensado en la edad estoy, si Ana Rosa Quintana puede, ¡ anda que no voy a poder yo!. Si lo pienso bien, tener otro bebé me puede hacer hasta ilusión, últimamente me noto con el instinto maternal más agudizado. El rodaje lo tengo hecho después de tener a Nhoa. Sé cambiar pañales, dar biberones; sé de apiretales y dalsys, de mocos, de cantar nanas, de arrullar. Sé lo del libro ese de "duérmete niño" que sólo funciona si tienes una voluntad más férrea que la del sargento de hierro. Improviso cuentos como si fuera la misma Nanny y ante un ataque de llanto mi mano se convierte en una peluda araña capaz de distraer con sus bailes a chicos y grandes. Doy masajitos en la tripa que alivian los gases (NO, no pienso probar esto con adultos). Y sé de Teletubbies y su ambigüedad morada, del Lunnies, de Caillou, de Pocoyó y de canciones moderno-infantiles que están mas allá y más acá de nuestra época.

Es cierto que mi casa es de alquiler y pequeña, pero antes la gente vivía más apretujada y tampoco pasaba nada. Lo mismo pienso del dinero, en según qué casas es posible estirar un sueldo como el nuestro para unas cuantas personas. Además ahora están las ayudas estatales, esas que permiten que tener un hijo sea tan cómodo y fácil que en vez de uno hasta apetece tener cinco.

En el ámbito ético moral me preocupa lo de intentar transmitirles a mi hijos unos valores que no sólo se cotizan menos cada día, sino que pueden hacer que en algún momento de su vida les coloquen el sanbenito de "pringaos". ¿Y como le explico a mi "bebés" que hay música aparte del reggeton y que la gente tiene más inquietudes que las de ser famoso o pasar por gran hermano? ¿Cómo les cuento que hay que luchar por ser feliz aunque la vida esté hecha de tropiezos? ¿Que la belleza está sobrevalorada y que la verdadera belleza reside en el interior, aunque la bondad resulta ser un arma que puede ser utilizada en tu contra?

En fín que estoy hecha un mar de dudas.
Aunque lo que más, más me preocupa de todo esto es una pregunta que quizá me podáis resolver.......



¿Sabéis que tal resulta el Espíritu Santo ese como padre?